El Consejo de Ministros ha abierto en diciembre 2009 una convocatoria para albergar el Almacén Temporal Centralizado de residuos nucleares para la gestión temporal del combustible gastado por las centrales nucleares españolas. Esta convocatoria está destinada a los municipios interesados en albergar el Almacén Temporal Centralizado (ATC), y supone un “paso importante” para el desarrollo de la industria nuclear española, según el Foro Nuclear, que señala que en España se dispone de la “experiencia, tecnología y recursos” para llevar a cabo este proyecto, que es similar a otros instalados ya en Europa, como el de Habog (Holanda), que ha servido de referencia para el proyecto español. En palabras de la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, “el ATC supondrá un avance y proyección importante para el futuro nuclear de España, y será un interesante motor económico y de empleo para la zona que lo acoja”. La presidenta del Foro Nuclear, María Teresa Domínguez, subrayó que esta solución “reduce el número de instalaciones de almacenamiento y permite cumplir las cláusulas de repatriación de residuos y materiales del reprocesado de combustible gastado en el extranjero, a la vez que reduce costes e impacto medioambiental global”. El almacén, contemplado en el VI Plan General de Residuos Radiactivos y aprobado por el Gobierno en 2006, permitirá centralizar la gestión y vigilancia de todos los residuos en una sola instalación. Según explica el Foro Nuclear en un comunicado, el ATC es una instalación pasiva de características industriales, realizable con tecnología plenamente consolidada disponible desde hace años y sobre la que existe ya una apreciable experiencia en el mundo. En el caso del que se prevé construir en España, albergará durante un periodo de 60 años unas 6.700 toneladas de combustible gastado en las centrales nucleares y los residuos vitrificados procedentes del reproceso.
Caramelo económico
El proyecto del ATC es un caramelo económico: la inversión para el complejo será de más de 700 millones y el pueblo que lo acoja recibirá 12 millones al año en ayudas. Durante su construcción se crearán unos 300 empleos y, cuando esté en marcha, cerca de 100. Sin embargo, cada vez que se ha vinculado a un municipio al proyecto (el último ha sido Yebra, en Guadalajara), el rechazo popular ha sido frontal. Se especula con que algunos de los pueblos que ya tienen una central se postulen como candidatos.
VER: Europa Press

Escrito por Emilio Luque
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