
Su empeño en divulgar los nuevos caminos de la ciencia facilitó muchos avances en las matemáticas y en la física teórica. Por ejemplo, la teoría de representaciones de grupos es un elemento esencial para los progresos de la mecánica cuántica; o el trabajo en geometría integral, base de la resonancia magnética y de la tomografía axial computarizada (TAC). Incluso dedicó algunos esfuerzos al estudio de la biología celular, motivado por la muerte por leucemia de uno de sus hijos.
En 1990 emigró a Estados Unidos, como profesor visitante de la Universidad de Rutgers. También se hizo cargo de una cátedra en los departamentos de Matemáticas y Biología en el Instituto de Matemáticas Discretas y Ciencias de la Computación de esa universidad. Se interesó siempre por la divulgación, y en 1992 puso en marcha un programa similar al que había organizado en Rusia, el Gelfand Outreach Program, cuyo objetivo era fomentar la excelencia matemática en estudiantes de Bachillerato. El 5 de octubre de 2009 muere en New Brunswick, Nueva Jersey, a la edad de 96 años.
VER: Manuel de León, director del Instituto de Ciencias Matemáticas (CSIC-UAM-UC3M-UCM)