BMW prueba el Mini E

Noviembre 29, 2008

Mini E, de BMW

Con 300 kilos más que un Mini cualquiera, el E alcanza 100 km/h en 8,5 segundos, seis décimas antes que un Mini Cooper de 120 CV. Su velocidad máxima es de 152 km/h, algo menos de los 203 km/h del Mini Cooper. Pero mientras el Cooper gasta 5,4 litros de media y emite 129 g/km de CO2, el E sólo consume energía eléctrica al recargarlo, y no produce emisiones al circular. Además, no necesita cambio, pues sólo tiene una marcha, con lo que no hay que cambiar. En cuanto se levanta el pie del acelerador, se retiene como si se redujera a primera. Lleva un dispositivo que aprovecha la energía en las deceleraciones y al frenar para cargar las baterías. Y circula siempre en silencio con la sensación de calidad de los demás Mini. La única duda que no queda despejada es la autonomía. En un recorrido urbano bastante exigente por Los Ángeles -32 kilómetros- el Mini E gastó el 30% de las baterías, lo que equivaldría a algo más de 100 kilómetros de autonomía. Pero la marca asegura que llega a 240 kilómetros sin recargar.

BMW ha fabricado 500 unidades del Mini Eléctrico que se alquilarán a lo largo de 2009 por 660 euros mensuales a clientes que vivan en California, Nueva York y Nueva Jersey. El objetivo es probar su fiabilidad y validar el rendimiento de las baterías en ciudades con climas muy diversos. Pero la fabricación en serie no está decidida todavía.

Tecnología limpia

En el Mini E, el motor convencional -gasolina o gasóleo- se ha sustituido por uno eléctrico situado en el mismo hueco bajo el capó delantero. Pero para poder alojar las baterías de ion-litio que alimentan esta mecánica limpia ha habido que eliminar los asientos traseros, lo que convierte a este utilitario en un biplaza. Y apenas queda un maletero simbólico de 60 litros. El Mini E se mueve con la energía que almacena en 5.088 células de ion-litio similares a las baterías de los teléfonos móviles. Van agrupadas en bloques de 53 células, y cada dos bloques forman un módulo. La batería está compuesta por 48 módulos, y pesa 260 kilos, y hay que sumarle 40 kilos del sistema de refrigeración, que es clave: al circular se producen continuas cargas y descargas que generan calor, como en los teléfonos, pero multiplicado por el número de células.

El Mini E se recarga, según BMW, en 4,4 horas (265 minutos) con un enchufe doméstico, y en 2,9 horas (170 minutos) con uno de 240 voltios y 48 amperios, como los que se instalarán en calles y aparcamientos. La carga completa cuesta en California unos 4,5 dólares -3,5 euros- y en teoría permite recorrer 240 kilómetros. 

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