El gran parasol, por Rafael Enríquez

Noviembre 12, 2009

Lagrange Points of the Earth-Sun system

Entre la Tierra y el Sol existe una zona llamada punto de Lagrange L1. Se encuentra a 1% de la distancia que nos separa del Sol. Debido a la atracción gravitatoria de los dos astros si un tercer cuerpo se posicionara en ese punto se daría un curioso equilibrio y el cuerpo orbitaría alrededor del Sol a la misma velocidad angular que la Tierra, es decir iría acompañándonos en nuestro viaje alrededor del Sol en una posición fija con respecto al planeta Tierra, siempre interpuesto entre el Sol y nuestro planeta. De hecho la Agencia Espacial Europea ha colocado algunos satélites en esta zona para el estudio de nuestra estrella. Existen otros cuatro puntos de Lagrange. Dos de ellos, L4 y L5 están a una distancia igual que la que nos separa de nuestra estrella y en la misma órbita que la Tierra, es decir formando, cada uno de ellos, un triángulo equilátero con la Tierra y el Sol. Se caracterizan por ser muy estables, lo que posibilita que algunos cuerpos celestes ocupen esas posiciones y acompañen indefinidamente a planetas o satélites a distancias fijas. Estos cuerpos se llaman satélites troyanos y existen en Júpiter y en otros planetas y satélites de nuestro Sistema Solar. En cuanto a los cuerpos que ocupen el punto L1 no tienen garantizada la permanencia indefinida porque son posiciones menos estables y cualquier influencia de otros planetas o incluso la presión del viento solar pueden hacer que los cuerpos que ocupen esta posición la abandonen indefinidamente. Esta es la razón por la que los satélites artificiales que están en esta posición estén equipados con propulsores que los devuelven a su posición en caso de inestabilidad.  

Una vez descrito este fenómeno astronómico, quiero comentar una noticia aparecida no hace mucho en varios medios de información. El científico de la Universidad de Arizona Roger Angel ha desarrollado la idea de lanzar a la zona L1 millones de discos de un metro de diámetro y más finos que un pañuelo, con una masa de un gramo. Esta empresa requeriría décadas y su coste sería también astronómico. Su objetivo sería interceptar un pequeño porcentaje de la luz solar y así contrarrestar el calentamiento del planeta que la acumulación de gases de efecto invernadero está provocando. Las consecuencias del cambio climático son conocidas por todos aunque nos cuesta creer que algún día puedan suceder, por ejemplo la subida del nivel de los mares en varios metros tendría graves consecuencias para la humanidad. Estos pequeños parasoles acompañarían a nuestro planeta eclipsando la luz al igual que otras veces ha pasado de forma natural en las erupciones volcánicas, recordemos que en 1991 el monte Pinatubo (Filipinas) tras lanzar millones de toneladas de azufre a la estratosfera hizo que la temperatura media del planeta descendiera 0.6 ºC en ese año. Los detractores de esta idea no han tardado en advertir sobre las posibles consecuencias de un posible fallo (recordemos que L1 no es una zona totalmente estable), además esta inversión millonaria se podría emplear en frenar el calentamiento por otros métodos, por ejemplo, el aprovechamiento de esa luz solar que pretenden esquivar para fabricar electricidad limpia y así disminuir el uso de combustibles.Ya se han barajado otras posibilidades para combatir el calentamiento global sin frenar nuestro desmesurado consumo de petróleo, gas y carbón. Una de ellas es capturar el dióxido de carbono, resultante de la combustión y causante del efecto invernadero, en el fondo del mar o en yacimientos agotados de petróleo en las profundidades de la tierra. En el futuro seguro que surgirán nuevas soluciones, algunas descabelladas y con graves efectos colaterales. Otro aspecto a discutir es sobre quien tendría que sufragar los gastos. No olvidemos que el cambio climático afectará (o mejor dicho, ya afecta) a toda la humanidad, además de la fauna y flora. Lo sufriremos todos, aunque serán los países más pobres quienes menos recursos tengan para contrarrestar sus efectos y paradójicamente los que menos han contribuido al mismo. Espero que todos reflexionemos sobre el derroche y mal uso que hacemos de la energía. Muchos sentimos impotencia al ver como se desperdician los recursos, en vehículos, en comercios, en los grandes edificios donde miles de ordenadores quedan muchas veces encendidos sin que nadie los esté usando. El ahorro es la medida más eficaz y segura para frenar este problema y está al alcance de cualquiera. Para más información sobre los puntos de Lagrange y los satélites troyanos podéis consultar los artículos sobre gravitación del astrofísico cordobés David Galadí en el blog Caos y ciencia. Sobre el cambio climático os recomiendo el blog de otro cordobés, José Larios, titulado Calentamiento Global Clima.    

VER: Diario Córdoba, Suplemento Educación 11/11/2009.


El glaciar de Zugspitze, en peligro

Junio 5, 2009

Glaciar de Zugspitze (Baviera)

En la más alta de las montañas del país, Zugspitze (Baviera), a casi 3.000 metros de altura, lonas y toldos de color blanco cubrirán unos 6.000 metros cuadrados para reflejar la luz solar y evitar la absorción de calor y el impacto de la lluvia de verano. Cubrir los glaciares, como también se ha hecho en Suiza, es una de las soluciones a la rápida reducción de su volumen. Paneles de plástico, de 30 metros de largo por cinco de ancho y 130 kilogramos de peso cada uno, se desplegarán por el glaciar, que ha perdido unos 40 metros de profundidad en los últimos 40 años. En un sólo día de calor veraniego el glaciar puede bajar en 10 centímetros.

VER: Cómo salvar un glaciar


La plataforma Wilkins sufre un nuevo desprendimiento

Abril 29, 2009

antartida

Un área helada del tamaño de la ciudad de Nueva York se ha desprendido de la Antártida y se ha roto en distintos icebergs que flotan en el océano (abril 2009). La ruptura fue descubierta por los satélites de la Agencia Espacial Europea (ESA). El lado norte de la plataforma continental Wilkins que se ha separado mide unos 700 kilómetros cuadrados (tamaño similar al de Singapur o Nueva York). Unos 370 kilómetros se han apartado en los últimos días y se suman a otros 330 kilómetros cuadrados que se han roto del puente de hielo que unía la plataforma con la isla de Charcot y la Península Antártica. Las temperaturas de la península antártica han aumentado 3ºC en el siglo XX.


La Tierra

Marzo 28, 2009

La Tierra

- Todo el sistema solar

- Más sistema solar

- Astromía : viaje por el sistema solar

- Nociones elementales: sobre el sistema solar

- Vistas del sistema solar

- Planetario digital: al seleccionar unas coordenadas concretas, podemos explorar el cielo nocturno visible desde ellas.

- Unidad didáctica: sobre el sistema solar con contenidos y actividades dirigidas al alumnado de 12-14 años, por El Tinglado

- Webquest para los más pequeños.

- Webquest de Juan José Ruiz Manzanedo sobre el sistema solar.

- Actividades sobre el sistema solar

- Paquete de actividades en JClic sobre el sistema solar para la ESO organizado en tres secciones: “Nivel básico”, “Nivel avanzado” e “Información”, en los que se plantean ejercicios sobre los planetas y otros cuerpos celestes: satélites, cometas, asteroides…

Fuente: http://www.iesaverroes.org

 


El dióxido de carbono en los últimos 650.000 años

Mayo 13, 2008
Cooling towers at Eggborough power station, near Selby

Cooling towers at Eggborough power station, near Selby. Photo: John Giles/PA

La concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera ha alcanzado una cifra récord a nivel mundial en 2008, 387 partes por millón (ppm) según las mediciones realizadas desde el Observatorio Loa Mauna, en Hawai (EEUU). Esto es, un crecimiento de casi el 40% desde la revolución industrial, la cifra más alta de los últimos 650.000 años. Los datos, recogidos por el Departamento Oceánico y Atmosférico Nacional de EEUU y que publica el diario The Guardian, son obtenidos desde el observatorio citado, que viene midiendo el dióxido de carbono en la atmósfera desde 1958. También confirman que el CO2, principal gas de efecto invernadero, se está acumulando en la atmósfera más rápidamente de lo esperado. El crecimiento medio anual para 2007 fue de 2,14 ppm (el cuarto de los seis últimos años en el que se registra un incremento superior a 2). Entre 1970 y 2000, la concentración aumentó en torno 1,5 ppm al año, pero desde 2000 el crecimiento medio es de 2,1 ppm.

La Tierra está agotada 

Los investigadores consideran que este cambio podría indicar que la Tierra está perdiendo su capacidad natural para absorber millones de toneladas de CO2 al año. En este sentido, advierten de que si una mayor cantidad de CO2 permanece en la atmósfera, las emisiones tendrán que recudirse más de lo previsto para evitar niveles peligrosos del calentamiento global. El co-director del grupo sobre impactos del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPPC), Martin Parry, afirma que a pesar de todo lo que se ha hablado sobre esta problemática, la situación va a peor. “Los niveles de gases de efecto invernadero continúan aumentando en la atmósfera y la media de ese crecimiento se está acelerando. Ya estamos observando los impactos del cambio climático y su escala puede acelerarse mientras decidimos hacer algo”, añade.